1.2. Modelo multidimensional de la afiliación (Hill, 1987)
Tiene un mayor alcance y postula que las personas se afilian por cuatro razones fundamentales:
- Para obtener estimulación positiva: el contacto y la interacción con otras personas suele ser placentero; por eso las personas pueden desear establecer interacciones, incluso siendo el encuentro el único propósito que asociarse (aunque a veces puede aportar más que eso, como relacionarnos con personas interesantes o con sentido del humor).
- Para recibir apoyo emocional: las personas se afilian con otras para mitigar el miedo o el estrés.
- Para adquirir información sobre qué opinan y cómo se comportan otras personas y así evaluar sus propias opiniones y reacciones comparándose con los demás (Festinger), reduciendo la incertidumbre y confusión; y servir de guía en situaciones ambiguas.
- Para lograr la atención de otras personas. Las personas se afilian cuando desean recibir atención y aprobación de los demás: deseamos ser aceptados y valorados.
La 2 y 3 han recibido más atención por parte de los investigadores.
Las primeras investigaciones sobre afiliación fueron llevadas a cabo por Schachter (1959); defendía que las personas necesitan afiliarse con otras en si vida cotidiana para satisfacer diferentes objetivos.
Se centró en como las personas utilizaban la afiliación para evaluar sus propias reacciones y lograr un estado de “claridad cognitiva” respecto a las situaciones en las que se encontraban (evaluamos si actuamos correctamente en situaciones ambiguas en función de la reacción de los otros). Por eso, deseamos afiliarnos con otros cuando estamos en situaciones en las que no sabemos cómo reaccionar.
Para demostrar este proceso, Schachter diseñó una serie de estudios en los que los participantes se encontraban en condiciones en las que experimentaban cierto grado de ansiedad y estrés:
Las participantes (mujeres) debían elegir si esperar 10 minutos, solas o acompañadas, en un experimento que consistía en recibir unas descargas. A un grupo se les advierte que son dolorosas (condición de alta ansiedad) y al otro de que no lo serán (condición de baja ansiedad). Las de alta ansiedad eligen en mayor medida esperar acompañadas.
A las que iban a recibir descargas dolorosas se les da a elegir entre esperar solas o en compañía de alguien que también iba a recibir las descargas (grupo 1) o entre esperar a solas o con alguien que iba a hablar con su tutor académico (grupo El 60% de las del grupo 1 elige esperar acompañadas de las que están en su misma situación, pero las que tenían que elegir entre estar solas o con las que iban hablar con su tutor, prefirieron esperar solas.
Schachter concluyó, que las participantes deseaban esperar con otras en su misma situación con el objeto de obtener información para la comparación social, permitiéndole evaluar sus propias reacciones emocionales ante la inminente situación. Y sugirió que las personas buscan la compañía de los demás para poder hablar de la situación, obtener apoyo y participar en una conversación que las distraiga, con objeto de reducir su ansiedad.
Sin embargo, demostró que cuando las personas se encuentras bajo condiciones de estrés, deben obtener algo más que una oportunidad para compararse socialmente o para reducir su ansiedad comentando la situación cuando se reúnen con otras personas similares.
Cuando Schachter intentó indagar sobre por qué las mujeres prefieren esperar con otras con las que comparten una situación amenazante, en una de las condiciones les comunicó que no debían hablar sobre ninguna cuestión relacionada con el experimento, y en la otra condición, que no debían hablar de nada
Los resultados mostraron que las mujeres en la condición de alta ansiedad preferían esperar acompañadas, independientemente de poder hablar o no de su preocupación.
